
El Eneagrama es un mapa de la personalidad y una herramienta muy poderosa de autoconocimiento que se desarrolla a partir del trabajo del psiquiatra chileno Claudio Naranjo (1932-2019) quien integró un saber antiguo con la psicología moderna creando una clasificación de la personalidad con mucha fuerza de transformación y de autoconocimiento para las personas. Me parece importante subrayar que el mapa en el eneagrama, como en tantas otras cosas no es el territorio, por ejemplo si hago una subida a una montaña tendré un mapa para orientarme pero el territorio no será el mismo cuando nieva que cuando hace sol. Con el eneagrama es lo mismo, cada persona tenemos nuestra propia «subida a la montaña» que será diferente aunque tengamos el mismo mapa. Esto es así porque cada experiencia vital es única, porque venimos de lugares distintos, porque nos pasan cosas diferentes en la vida, porque vivimos en un contexto socio-cultural diferente etc. Esto pasa con cualquier clasificación de la personalidad en psicología y con cualquier diagnóstico. No hay dos depresiones iguales ni dos maneras de vivir la ansiedad iguales.
El eneagrama que clasifica a las personas en 9 tipos de personalidad (que a su vez se dividen en tres subtipos creando un total de 27 caracteres) se basa en que las personas formamos este carácter como una estrategia defensiva o compensatoria para enfrentar las carencias de las épocas tempranas de la vida. Así pues, el carácter o personalidad es el resultado de una combinación entre características innatas y nuestras experiencias de interacción con nuestro padre, madre, cuidadores/as y otros/as familiares cercanos/as, así como de la influencia del contexto social y cultural. Cada carácter implica ciertos patrones de pensamiento, emoción y conducta así como ciertos aspectos que quedan fuera de la conciencia de la persona que influyen en nuestra conducta y nuestra manera de ver la realidad. Aquí reside uno de los poderes de transformación de esta herramienta, a medida que nos hacemos conscientes de esta mirada filtrada por nuestro carácter, ego o personalidad vamos poniendo luz donde antes había sombra, pudiendo hacernos cargo de nosotros/as mismos/as para poder transformar esos patrones, que ejecutábamos automáticamente y que nos impedían desarrollarnos plenamente cayendo en los mismos laberintos (relacionales, laborales, familiares…), en conciencia, para sentirnos más libres, espontáneos, más cerca de nosotros/as mismos/as.
El Eneagrama de la personalidad o psicología de los eneatipos (como también la nombró Claudio Naranjo) es una herramienta de autoconocimiento, por ello nadie tiene la autoridad para decir a un/a otro/a cuál es su rasgo o carácter. Los/as terapeutas que estamos formados en Eneagrama hemos hecho un camino de autoconocimiento que nos permite abrir vías de trabajo muy poderosas con los/as pacientes que atendemos usando esta herramienta, pero no es nuestra labor decir a nuestros/as pacientes cuál es su carácter ya que como hemos mencionado es un camino de autoconocimiento.
Hay mucho escrito sobre eneagrama, muchas cosas de las que he leído o visto en vídeos se quedan muy en la superficie. El eneagrama se ha «manoseado» hasta convertirlo en ocasiones en un producto de marketing que dista mucho del trabajo terapéutico profundo. Por esto es importante conocer la fuente de donde viene la información, sino, corremos el riesgo de quedarnos confundidos y, más que abrir vías de desarrollo personal, aumentar la «ceguera» sobre nosotros/as mismos/as.
Personalmente, he tenido la suerte de hacer este camino con Claudio Naranjo y sus discípulos/as, esto me ha permitido conocer de primera mano el Eneagrama y con los años cada vez tengo más claro que lo importante no es tanto clasificarse en uno u otro eneatipo o carácter sino las vías de trabajo personal que se abren con el eneagrama. Como comentaba anteriormente, el mapa no es el territorio, es por ello que en nuestro camino de autoconocimiento tendremos que profundizar sobre los aspectos de nuestro carácter o eneatipo sin que lo vivamos como una losa o una etiqueta, es decir, que no se trata de decir como soy un 7 o un 3 manejo de tal modo los conflictos sino de que me pasa a mí, como es mi propia experiencia como persona, ¿como me manejo yo en los conflictos? ¿Los rehuyo o los enfrento? sino corremos el riesgo de quedarnos estáticos con una etiqueta y que la herramienta pierda el peso de la transformación.
Aquí os dejo el enlace a la Fundación Claudio Naranjo donde se explica el programa SAT, que es el programa que creo Claudio Naranjo para acompañar a las personas que inician esta vía de autoconocimiento a través del Eneagrama, en el encontraréis toda la información necesaria.
